Es frecuente que empecemos una dieta, nos esforcemos al máximo en seguirla e incluso comencemos a practicar deporte y en las primeras semanas no perder nada. Es más, hay ocasiones en las que se puede incluso ganar peso en esas primeras semanas.
Otro escenario también frecuente se produce cuando hay personas cuya pérdida de peso al inicio se produce con relativa rapidez pero llega un punto en el que la misma se estanca.
Ambas situaciones desembocan siempre en la misma pregunta: ¿por qué hago dieta, practico deporte y aún así no adelgazo? Y la respuesta a esto pasa por analizar qué estamos comiendo y los hábitos de vida que estamos llevando.



